Todos hemos visto los videos de “vergüenza mascota”. Ya sabes cuáles: un tutor llega a casa y se encuentra a un perro feliz, moviendo la cola, esperando en la puerta. Persona y perro entran al salón y —¡oh, no!— el sofá ha sido misteriosamente destrozado. ¡Hay relleno por todas partes! El tutor se queda boquiabierto de horror. ¿Qué pudo haber pasado? ¿Quién será el culpable? ¿Por qué los perros mastican cosas?

Descubre qué hace que tu perro se ponga a roer todo a su alrededor y cómo puedes convencerlo de que deje tus calcetines (o plantas, libros, muebles o rollos de papel higiénico) en paz.

¿Masticar y Ansiedad por Separación?

Lo primero que tienes que hacer es averiguar por qué tu perro está teniendo comportamientos destructivos. Una razón común es la ansiedad por separación. La mayoría de los perros te pondrán cara de cachorro triste cuando te vas, pero un perro con ansiedad por separación va más allá de un simple puchero o quejido cuando lo dejas solo en casa.

Un perro con ansiedad por separación puede hacer sus necesidades en casa o empezar con conductas destructivas como tirar el cubo de basura o destrozar su cama. Incluso puede llegar a hacerse daño intentando escapar. Los perros ansiosos también pueden ladrar o babear en exceso, o negarse a comer o beber. Muchos cachorros con ansiedad por separación no reaccionan bien al uso de la jaula. Consulta con tu veterinario formas de ayudar a tu perro a superar la ansiedad por separación.

¿Por Qué los Perros Mastican?

El aburrimiento puede ser otro culpable. Piénsalo: tú estás todo el día en el trabajo y tu perro está en casa, solo, esperando a que vuelvas. ¡Imagina lo aburrido que estarías tú!

Para combatir su aburrimiento, puedes ofrecerle juguetes para masticar o juguetes que dispensan comida. Deja algunos fuera de su alcance para poder sorprenderlo con algo nuevo, o saca su juguete masticable favorito justo antes de salir. Igual que podrías hacer con tu gato, puedes invertir en un comedero tipo rompecabezas que mantenga a tu perro activo y ocupado y te dé algo de tranquilidad. Solo asegúrate de que esos juguetes se rellenen con una porción diaria de su comida saludable, en lugar de premios.

Por último, los cachorros que están mudando los dientes suelen querer masticar algo para aliviar el dolor. Además, igual que los bebés humanos, quieren meterse todo en la boca. ¡Texturas nuevas! ¡Sabores nuevos! ¡Experiencias nuevas! ¡Qué divertido! Para evitar que tu cachorro se quede mirándote avergonzado junto a una pantufla hecha trizas, asegúrate de que tenga muchos juguetes resistentes y adecuados para su edad, y procura no dejarlo sin supervisión durante demasiado tiempo.

Consejos para Masticar

¿Cómo puedes enseñar a tu cachorro a no masticar? Usar una jaula o destinar una habitación “a prueba de perro” son dos opciones. Deberías empezar el entrenamiento con jaula cuando aún es joven, si es posible, y ser constante. Sin embargo, asegúrate de que tu cachorro lleno de energía tenga mucho tiempo para correr y desfogarse. También puedes enseñarle una orden sencilla como “suelta” o “déjalo” si se pone a masticar algo que no sean sus juguetes delante de ti.

Si vas a estar fuera durante largos periodos, piensa en contratar a un paseador de perros o inscribir a tu compañero en una guardería canina. Estas opciones mantienen a tu perro activo y le dan una vía de socialización cuando tú no estás, lo cual ayuda mucho a que no vuelvas a casa y encuentres un nuevo agujero en la pared.

Si nada más funciona, puedes probar a preparar un espray disuasorio de mal sabor para evitar que tu perro mastique objetos específicos (como la pata de su silla favorita). Cuteness sugiere una mezcla de vinagre blanco y jugo de limón o vinagre de manzana. Nunca pulverices el disuasorio sobre el cuerpo de tu perro y continúa con su entrenamiento de conducta para reforzar lo que quieres que aprenda.

Cánsalo Bien

Lo más importante que puedes hacer para prevenir el comportamiento destructivo es darle a tu perro mucho ejercicio y cariño. Mantenerlo bien ejercitado y darle mucha estimulación social cuando estás en casa puede cambiar muchísimo su comportamiento cuando no estás. Al fin y al cabo, ¿quién no está listo para una larga y tranquila siesta después de un buen paseo por el barrio o una sesión de “traer la pelota” en el jardín?

Lo que no debes hacer es regañar a tu perro después de que haya pasado el hecho. Puede que en tu video viral parezca que se siente culpable, pero en realidad está reaccionando a tu tono de voz y a tus gestos. Corregirlo cuando lo sorprendes “con las patas en la masa” puede ayudarle a aprender, pero decirle “no” horas más tarde no le ayudará a relacionar la corrección con la destrucción.

Sabemos que los perros destructivos pueden causar estragos en un hogar. Piensa por qué tu amigo canino está actuando así y ofrécele opciones alternativas para liberar toda esa energía desbordante.

Kara Murphy Kara Murphy

Kara Murphy es una escritora independiente y dueña de mascotas que vive en Erie, Pensilvania. Tiene un goldendoodle llamado Maddie.