Puede que te encuentres empezando desde cero cuando se trata de entrenar con jaula a un perro mayor. Ya sea que hayas rescatado a un perro adulto que nunca fue entrenado para entrar en una jaula o que simplemente nunca llegaste a hacerlo cuando era un cachorro, esta falta de entrenamiento puede hacer que las cosas sean estresantes para ambos cuando, de repente, necesitas mantener a tu perro en un solo lugar durante una hora aproximadamente. Si te ves en esta situación, sigue leyendo para aprender cómo entrenar con jaula a un perro mayor.

Razones para Entrenar con Jaula a un Perro Mayor

Dog in cage. Isolated background. Happy labrador lies in an iron boxAunque algunos tutores de mascotas ven el entrenamiento con jaula de forma positiva, otros pueden tener reservas sobre mantener a sus perros en una. Sea cual sea el “bando” en el que estés, existen varias buenas razones para entrenar con jaula a un perro mayor, según Rover.com. Aquí tienes algunas:

  • Seguridad y preparación ante emergencias y desastres naturales
  • Transporte seguro y viajes más fáciles con tu perro
  • Visitas al veterinario más fáciles y seguras
  • Confinamiento durante una enfermedad o recuperación de una lesión
  • Proporcionar un espacio seguro en situaciones estresantes

Independientemente de lo que sientas personalmente acerca de las jaulas para perros, el hecho es que, en una emergencia, tu perro suele estar más seguro en una jaula que con un arnés o simplemente suelto. Es importante recordar que, aunque hay excepciones en perros con antecedentes traumáticos, en general los perros no comparten las asociaciones negativas que los humanos solemos atribuir a las jaulas. Y en aquellos que sí las tienen, esas asociaciones negativas se pueden transformar en positivas.

Desafíos de Entrenar a Perros Mayores

La frase “no se puede enseñar trucos nuevos a un perro viejo” es claramente falsa. Los perros mayores son perfectamente capaces de aprender cosas nuevas, pero entrenarlos puede ser más desafiante que entrenar con jaula a un cachorro. Para los cachorros, todo es nuevo y emocionante, y aún no se han apegado a rutinas. Los perros mayores, en cambio, son criaturas de costumbres y, a veces, es necesario ayudarles a desaprender hábitos antiguos antes de que puedan adquirir otros nuevos. La clave es tener paciencia. Puede requerir muchas repeticiones y práctica, pero, con el tiempo, tu perro mayor estará a la altura.

Por otro lado, un perro mayor y más tranquilo puede apreciar el acogedor refugio de una jaula incluso más que un cachorro. Elige para la jaula un lugar tranquilo y con poco tránsito para que pueda usarla como escape y echarse una siesta durante tu próxima fiesta o un día ruidoso con los niños.

Cómo Entrenar con Jaula a un Perro Mayor

Sigue estos pasos para convertir la jaula en una experiencia positiva para tu compañero mayor:

  1. Prepara la jaula. Elige una jaula lo suficientemente grande para que tu perro pueda tumbarse, ponerse de pie y darse la vuelta con comodidad, indica Rover. Coloca dentro una manta cómoda para hacerla más atractiva y déjala con la puerta abierta en un lugar donde tu perro pueda verla y explorarla, permitiéndole acostumbrarse a ella antes de empezar.
  2. Prepárate tú. Deja a un lado cualquier sensación negativa que tengas sobre meter a tu perro en una jaula. Los perros son extremadamente sensibles a nuestras emociones y, si tú estás estresado por usar la jaula, él también lo estará. No empieces el entrenamiento hasta que puedas hacerlo desde un estado de calma, relajación y actitud positiva.
  3. Prepárale a él. Preventive Vet recomienda darle a tu perro algo de ejercicio antes de la sesión de entrenamiento, tanto para que queme el exceso de energía y esté más relajado, como para darle la oportunidad de hacer sus necesidades y que no se distraiga por tener que ir al baño.
  4. Crea asociaciones positivas. Empieza colocando premios y quizá uno o dos de sus juguetes favoritos cerca de la entrada de la jaula. Elogia a tu perro cuando se acerque a la abertura para coger un objeto o un premio.
  5. Anima a tu perro a entrar. Cuando ya se sienta cómodo acercándose a la entrada, empieza a poner los premios y juguetes dentro. Incluso puedes probar a colocar sus platos de comida y agua dentro de la jaula. Comienza situándolos en la parte delantera y, poco a poco, ve desplazándolos hacia el fondo hasta que tu perro entre completamente por su cuenta.
  6. Prueba a cerrar la puerta. Al principio, ciérrala solo un segundo antes de abrirla de nuevo y dejarlo salir. Esto le mostrará a tu perro que puede confiar en que lo vas a dejar salir. Repite hasta que se mantenga tranquilo cuando la puerta se cierre, y luego aumenta el tiempo de cierre unos segundos. Sigue repitiendo, añadiendo gradualmente unos segundos cada vez. Cuando empiece a acomodarse dentro de la jaula, practica dejar la puerta cerrada durante unos minutos, aumentando poco a poco hasta llegar a una hora o más.

Si tu perro entra en pánico o se agita, detente, déjalo salir y toma un descanso. No te sorprendas si tienes retrocesos y necesitas volver a un paso anterior o incluso empezar desde el principio. Una vez que tu perro esté dispuesto a permanecer en la jaula, y salvo que deba quedarse en ella durante la noche, no lo dejes dentro más de unas pocas horas seguidas. Los perros muy pequeños y los perros mayores con vejiga pequeña o debilitada no deben permanecer en la jaula más tiempo del que son capaces de aguantar sin ir al baño.

Independientemente de si piensas usar la jaula de manera habitual o no, entrenar con jaula a tu perro mayor y reforzar ese entrenamiento con práctica regular lo preparará para esos momentos en los que la jaula sea necesaria. Con el entrenamiento adecuado, la actitud correcta y mucha paciencia, una jaula puede convertirse en una experiencia positiva e incluso reconfortante para tu mascota.

Jean Marie Bauhaus Jean Marie Bauhaus

Jean Marie Bauhaus es dueña de mascotas, bloguera de mascotas y novelista de Tulsa, Oklahoma, donde suele escribir bajo la supervisión de un grupo de bebés peludos.